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Relajante anal hombre PJUR BACK DOOR

Pjur Back Door spray esta desarrollado específicamente para el amor entre hombres. Sus ingredientes activos hacen que la piel se vuelva significativamente más elástica.

Más detalles

18,14 €

La marca que fabrica "Relajante anal hombre PJUR BACK DOOR " es Pjur
Click aquí para ver todos los productos de Pjur


La fórmula para Pjur Back Door Spray fue desarrollado específicamente para el amor homosexual. El ingrediente activo hace la piel y el tejido mucho más elástica.

Es un dilatador pensado especialmente para el uso anal. Funciona como un relajante de muscular, especialmente pensado para la zona anal. Protege la piel y rápidamente relaja el recto ejerciendo un efecto dilatador y a la vez que relajante. Produce un efecto enfriamiento como un anestésico, permitiendo la penetración fácil y relajada, consiguiendo disfrutar al máximo de tus relaciones sexuales. Funciona sin pérdida de la sensibilidad, reduce la sensación dolorosa del esfínter, es soluble en el agua y no graso. Su modo de utilizarlo es muy sencillo: sólo hay que pulsar una o dos veces sobre el ano y esperar un poco que haga efecto mientras sigues con tus juego sexuales. Puedes utilizar un lubricante anal para tener un mayor deslizamiento. 
La adición de pantenol da a Pjur Back Door Spray su efecto relajante, sin el uso de lidocaína o benzocaína.
Los ingredientes son los mismos que en Pjur Analyse Me Spray, pero están en una mayor concentración para adaptarse a las necesidades especiales de los hombres gays.
Con un spray relajante y el calmante anal Pjur Back Door Spray abrirá la puerta al sexo anal sin dolor.
Envase de 20 ml.

 

Lo que hay que saber sobre el sexo anal -  El sexo anal duele?

 

Tabú. Prohibido. Dañino. Riesgoso. Placentero. Degenerado. Inigualable.
Sobre el sexo anal se dicen muchas cosas ciertas, pero también una buena cantidad de falsedades. Y sea como sea, existe y se practica. Es por ello que hemos decidido armar una serie de notas para echar un poco de luz sobre el tema, intentando abordarlo de un modo objetivo, independientemente si se trata de una pareja homo o heterosexual. Creemos que podemos ayudar a que quien lee esto tenga una base mejor para decidir y disfrutar su sexualidad, sea cual sea, en forma plena y, sobre todo, segura.
Comencemos por la primera pregunta que surge ante la sola idea de hacerlo:
Es doloroso? Existe un modo para que no lo sea?
Por las características propias de este tipo de penetración, es fundamental que quien es penetrado tenga absoluta confianza en el penetrador.
Asimismo, es de suma importancia que el penetrador entienda y tenga asumido que puede hacer mucho daño si se deja llevar ciegamente por sus impulsos, por lo que su autocontrol es de vital importancia para que todo salga bien y resulte placentero para ambas partes.
Dicho esto, podemos continuar. El sexo anal no tiene porqué doler si se realiza correctamente. Y por "correctamente" queremos decir ir lentamente, tomándose todo el tiempo que sea necesario para cumplir los pasos previos, que son básicamente los que permitirán primero la relajación de quien será penetrado (hombre o mujer) y una vez logrado esto, la dilatación del ano.
Para lo primero es fundamental el deseo de quien actuará como pasivo. Esto ayudará a vencer los temores lógicos de la primera vez y predispondrá a que los músculos anales se dilaten más rápidamente.
Y cómo efectuar esta dilatación?
Para lograrla es muy importante que quien actúe como sujeto activo sea realmente delicado y cuidadoso. De este modo se ganará la confianza de su pareja, (confianza en cuanto a sentirse seguro y en buenas manos), lo cual es vital en este tipo de relación.
La dilatación se puede iniciar con un dedo, primero recorriendo muy lentamente la zona del ano, para dar tiempo a la otra parte a acostumbrarse a la sensación, y que pueda aprender a disfrutarla.
Poco a poco se puede ir introduciendo primero un dedo y luego un segundo, siempre en forma muy lenta y estando muy atento a las reacciones de la otra parte. Ante el menor signo de dolor o de molestia lo mejor es retirarse y comenzar todo nuevamente desde cero. Es muy normal al comienzo tener una reacción repentina que cierre bruscamente el ano. En estos casos se debe tener paciencia y recomenzar las veces que sean necesarias.
También existen los denominados dilatadores anales, cuya misión es más o menos la misma y de los cuales nos ocuparemos ya alguna vez en forma más profunda.
Pero sea que se use un dedo o un dilatador es fundamental utilizar un buen lubricante. Sin él, no sólo no será una experiencia para nada agradable, sino que además se producirán muy probablemente fisuras, desgarros y otros daños que pueden ser de enorme riesgo para ambas partes.
Una vez dilatado el ano, con la debida protección de un profilactico de buena calidad y mucha lubricación ya es posible iniciar la penetración.
Y aquí vamos a llamar la atención sobre la estructura anal, la cual no se compone de un músculo sino de dos. Uno, el externo, es controlable a voluntad, pero el interior no, por lo que se debe tener mucho cuidado, y no pensar que porque ya pasó la primera barrera ya está todo listo. Existe un truco que permite pasar la segunda con naturalidad: una vez introducido el pene, es bueno permanecer presionando suavemente este segundo músculo. Ello lo hará dilatarse suavemente y sin producir dolor alguno.
Ahora sólo queda disfrutar, y para lograrlo, todo dependerá de la habilidad del penetrador, de su suavidad y de la posición elegida. 

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